Interacción en la red
Corren tiempos de gloria para la era multimedia. La interación multidireccional ha sustituído a la unidireccionalidad del diálogo vía tradicional. Con ello se potencia sobremanera el potencial de irradiación desde una unidad digamos usuari@.. Ahora bien, si las bondades de la nueva era comunicativa son muchas, no todo lo pasado fue peor. Si antaño el filtro del editor suponía un sesgo y/o censura del todo indeseables, hoy la sobreinformación indigesta, la despersonalización de las estructuras de comunicación acarrean una creciente deshumanización de los contenidos, más allá de lo meramente literal. No ha lugar retroceder a los estrechos horizontes del yo frente al tú, sin embargo, falla la interactividad regulada, no hay normas, y donde no hay normas consensuadas desde una, digamos, instancia potentada (reputada, reconocida por la comunidad de usuari@s) asoma el riesgo del caos, del naufragio. Se sacrifica la humanización en aras del potencial informativo, de la eficacia; se desvanece el reto de la calidad frente a la cantidad de mensajes.
El conocimiento, en tanto que información sustancializada, provee a los usuarios de la urdimbre adecuada para el trasvase fructífero y formativo de una interacción que no sólo ha de estar orientada al ocio o a la charanga. Como soporte universal el lenguaje digital ha de desarrollar y organizar de forma resolutiva los filtros adecuados para eludir el naufragio en la despersonalización e irresponsabilidad. El `mare magnun´ digital es nuestro presente, será nuestro futuro; ahora bien, este futuro ha de ser mejorado.
Las bondades de la digitalización en la comunicación son, sin embargo, muchas y variadas. Claramente el espacio-tiempo del usuario se ha ensanchado magistralmente. Las posibilidades así como las potencialidades de los canales de información apelan una y otra vez a un comunicante, sea emisor-receptor, activo e involucrado en la tarea comunicativa. Todo lo que dilate mi presencia en el mundo y, por consiguiente, en el mundo de los otros, me hace potencialmente más útil, más enriquecedor, y, en fin, una mujer/hombre fiel a su específica característica biológica: capacitado para el pensamiento discursivo,i.e. racional, i.e. lingüístico e interactivo.
jlori dijo
Revise los enlaces. Las categorías no necesitan ir entrecomilladas, tampoco las tags salvo que sean términos compuestos.
30 Enero 2007 | 07:07 PM