Dime,

por qué gritas.

Dime por qué gritas

en ese fondo de luz marchita!

Negra luz que estalla en tus dedos

que torna dardos de miseria

Dardos que apuñalan,

dardos que te socavan!

Dime, por favor, por qué gritas!

Desasosiego transeúnte,

en todas malditas horas.

Dime por qué!

Por qué no te zafas de la historia,

de la piel, de la negra sombra y

de aquella luz ignota.

En mis manos, mi niña, grítalo todo!